Volteas y sonríes como el diablo
cuando solo tú sabes de lo que hablo,
y yo desconozco cómo te sientes.
Los vistazos ya no son suficientes.
Sobre orbitarte, no puedo evitarlo
volteas y te sonrío sin pensarlo:
si jugamos partidas diferentes.
Veremos, no lo daremos por hecho
si me regresas la mirada y puedo
ver completo el tatuaje de tu pecho.
Veremos, no lo daremos por hecho
si me regresas la mirada y puedo
ver completo el tatuaje de tu pecho.
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